En esta entrada vamos a hacer un segundo asalto al tema de cómo preparar vuestro instrumento y a vosotros mismos antes de grabar. En esta ocasión enfocado a los guitarristas y bajistas. Ahí van algunos consejos de un productor que fue guitarrista primero…

El primer error se comete por factores ajenos, pues al estar en el local de ensayo y tocar habitualmente con mucho ruido de la banda, no escuchais con limpieza y precisión vuestro instrumento. Y es cuando acudís  al estudio, y dejarlo aislado, cuando encontráis  una serie de deficiencias que ignorabais hasta ese momento. Por ello es importante, que vuestro instrumento esté ajustado, y pueda aguantar la afinación. No basta solo con cambiar las cuerdas. Éstas tienen que estar bien estiradas y asentadas. Habeis de ser conscientes, de que grabar en un estudio profesional conlleva una captación minuciosa del sonido, y si no lo tenemos en buen estado, va a quedar reflejado sí o sí  en la grabación.

En cuanto a la ejecución, no basta con saber cómo es la canción: estructura, puentes, estribillos, solos, etc. algo que podéis ver en el anterior artículo de baterias. Sino que es importante que sepáis  tocarlas con soltura con el metrónomo. Esto es algo que da muchos dolores de cabeza a grupos, vienen seguros de sí mismos pues se han preparado una canción a conciencia, pero cuando suena la claqueta, no son capaces de cuadrar la música.

Aunque creamos que la música es flow y pasión, en la mayoría de géneros musicales, la realidad es que la claqueta va a marcarnos la grabación y esto ha de ser parte del ensayo individual de cada músico antes de acudir al estudio.

Es de vital importancia la afinación del instrumento, hay que ser meticuloso con esto y  siempre, antes de cada toma, hay que comprobar el estado de la afinación. Puede ser terrible el haber grabado la toma de tu vida, perfectamente ejecutada e inspirada y sin embargo tener que desecharla por problemas de afinación. No caigáis en el error de pensar que todo se arregla en la postproducción, pues siempre se obtendrá un producto final mejor cuanto más cerca de la excelencia esté la toma original.

Guitarras acústicas:

La disposición microfónica de una guitarra acústica puede variar mucho. Hay muchos factores que influyen; el  tipo de guitarra, la forma de tocar del instrumentista, la cantidad y el resto de instrumentación de la canción y , en fin, otras muchas variables que a fin de cuentas, nos corresponderá a los ingenieros de sonido valorar a la hora de decidir el plan de grabación y que a vosotros no debe preocuparos. Sin embargo, lo que sí debéis tener en cuenta, es el buen estado del instrumento y el cuidado a la hora de ejecutar la pieza. Normalmente en los estudios disponemos de microfonía muy sensible de condensador, por lo que debéis estar sentados en una silla que no haga ruidos y mantener sumo cuidado con las respiraciones, ya que esto queda grabado y se puede llegar a escuchar.

 

Guitarras eléctricas:

Si lo que vais a grabar son guitarras eléctricas, hay más factores a tener en cuenta. Por supuesto es importante el estado del instrumento, pero también hay que conocer las posibilidades del mismo. Debéis saber cómo suenan las distintas pastillas, cómo puede ayudaros el juego de tonos y las distintas conmutaciones. La guitarra eléctrica es un instrumento con multitud de posibilidades tímbricas, y por ello es algo que todo guitarrista debe haber pensado antes de grabar, para así llegar al estudio y hacer las pruebas pertinentes.

Otro detalle técnico a valorar es el apantallado. Muchas veces, la guitarra, al conectarse genera un sonido de masa, que es del todo indeseable en grabaciones. Y de nuevo, no debemos caer en el error del ¨eso lo arreglamos en la mezcla¨.

 

Bajos eléctricos

Para los bajistas seremos algo más indulgentes, y así como con las guitarras se aconseja intensamente el cambio de cuerdas, esto no va a ser  tan imprescindible con el bajo, aunque sí será recomendable. ¿En que puede condicionar unas cuerdas nuevas en un bajo? Pues debéis saber que un bajo con cuerdas nuevas puede sonar muy brillante, y esto puede ser algo indeseado en una producción dada  la naturaleza del instrumento. Esto es algo que cada bajista debe preguntarse, y debe consultar con el grupo y el productor para encaminar el sonido de la grabación. Como no me cansaré de decir, debéis conocer vuestro instrumento y, al igual que la guitarra, el bajo tiene distintas posibilidades con el juego de tonos, e incluso de swiches.

Por otro lado, en la gran mayoría de casos, el bajo se graba por entrada de línea/instrumento. Ésto es porque se suele sacar mejor resultado con este tipo de grabación. No obstante, si el bajista dispone de un muy buen amplificador como, por ejemplo, un roland Jazz Chorus, puede ser muy interesante grabarlo, ya que se pueden sacar matices muy atractivos en la grabación. Este tipo de cosas son las que hay que hablar y pactar con el ingeniero de sonido antes de la grabación.

 

Pedales, efectos y amplificador

Dejo este apartado para el final, porque hemos de ver todos los elementos como una cadena.

Si grabamos una stratocaster, con un amplificador a transistores, con una pedalera digital, podemos estar perdiendo grosor, y la grabación puede estar desviandose, ya que la stratocaster no es una guitarra que tenga cuerpo, y los amplificadores de transistores, en su gran mayoría, tampoco destacan por tener cuerpo. Sin embargo nos puede pasar todo lo contrario si grabamos una guitarra de caja como una grescht en combinación con un amplificador valvular puro, ya que en este caso, se nos puede hacer una ¨pelota de graves¨ muy grande. Debéis recordar que todo crea, o no, un equilibrio, unas sinergias y un acoplamiento, y en nuestra mano está alcanzarlo y conseguir el máximo provecho de vuestros instrumentos para, a su vez, desarrollar vuestros temas con el mejor resultado posible. Para conseguirlo hay que hacer un diseño de una cadena  teniendo en cuenta diferentes factores: guitarra+pedales+amplificador+microfonía+previaje,por lo que el guitarrsita/bajista debe saber qué aporta cada elemento de la cadena y cómo se comporta su amplificador con su guitarra.

Este esquema, que lo podemos llamar   “la fórmula magistral” , es la que escogiendo con criterio cada una de las variables, nos puede ayudar a tener un sonido genuino y hacer que nos diferenciemos de otras producciones. Por lo que músicos y productor deben prestar especial atención a dicha fórmula magistral que permita sacar todo el jugo a las canciones del grupo. Además, no olvidéis, que en los estudios solemos tener un backline de instrumentos, por lo que se pueden hacer pruebas combinando vuestros propios instrumentos con los que el estudio os pueda aportar, hasta encontrar la fórmula magistral anhelada.

Esto forma parte de la experiencia única que supone para un músico el acudir a un estudio de grabación. Pues supone entrar en un entorno profesional, en el cual se pueden hacer abundantes pruebas con innumerables aparatos y que a la larga puede llegar a conseguir que un grupo a genere y cree su propio sonido. Permitiendo alcanzar la exclusividad de hacer algo único. De esta forma si cuidais y medís estos factores podréis  despegaros del resto de grupos, pues en muchas ocasiones ya sea por malos consejos o por ausencia de ellos,  muchos de ellos repiten el “sota caballo y rey”, consiguiendo un disco “de serie” que jamás sobresaldrá sobre los demás.
Espero que estas líneas os hayan servido de ayuda para afrontar vuestra próxima grabación, seguiremos informando en próximas entradas del blog.