Una de las máximas para que un grupo funcione, es que sepa llevar con coherencia y fidelidad sus temas a directo. Cuando vuestros fans acudan al concierto, querrán escuchar la canción que les ha conquistado, es decir, la que habéis grabado y distribuido (redes sociales, venta de CDS). Sin embargo, desafortunadamente, en muchas ocasiones esto no ocurre, y ese fan que esperaba con ilusión el directo, se encuentra con una decepción y un paso más lejos de seguir vuestra carrera musical.
¿Por qué no conseguimos mantener el nivel cuando nuestros fans más lo necesitan? ¿Con qué problemas nos encontramos?

Muchas son las posibles causas de estos pequeños (o grandes) desastres, que incluso pueden mermar vuestra propia seguridad como músicos, algunos ejemplos frecuentes son: el ansia y la “avaricia” a veces nos obnubila y pensamos que la mejor idea es cuanto más mejor, y así acabamos grabando un número desorbitado de arreglos de cítaras y bombardinos y no hay quien lleve eso a directo. Tampoco es raro el grupo que recurre al colega que toca muy bien la guitarra, y como resultado en la grabación hay un solo de guitarra impresionante a la par que intocable. Otra situación clásica es la del “grupo voluble” ayer me gustaba esto, hoy aquello y mañana lo de más allá, es decir, cambiar constantemente los temas añadiendo y quitando elementos, como si de una coctelera se tratara. Estos no son más que algunos ejemplos de los numerosos que vemos en el estudio, grabación tras grabación, con grupos que lo que realmente necesitan es aclarar ideas y conseguir un directo de 10.

Es totalmente comprensible que en el estudio, con la ilusión y sensación de objetivo alcanzado (grabar tu propio disco) nos ofusquemos y queramos grabar mil tipos de arreglos, instrumentos, etc. Y muchas veces, no somos conscientes de que el grupo está formado por 4/5 miembros, y que ellos solo saben tocar un instrumento cada uno de ellos. Por lo que hay que mantener la calma y confiar en el criterio de alguien ajeno y profesional del sector, cuando las cosas se nos empiecen a ir de las manos.

Por todo ello creo que es fundamental preparar los directos con coherencia siempre siendo conscientes de lo que podemos hacer o no cuando estemos grabando nuestro EP ya que el resultado vamos a tener que defenderlo.

Ahí van una serie de consejos para obtener el resultado deseado:

1.-Preparando el directo; debemos dejar clara la estructura de la canción. Es recomendable llevar una grabadora, y hacer una transcripción mínima de compases y acordes. De esta forma, quedan pactadas las estructuras. Además, esto nos permitirá estudiarnos nuestras canciones de forma individual, hacer anotaciones, etc.

2.-Debemos ser coherentes con lo que hemos grabado. Como decíamos antes, muchas veces nos ayuda algún instrumentista externo al grupo. Cuerdas, coros, vientos, etc. En ese sentido, hemos de pensar en como arreglarlo con sencillez. Puede que si tenemos un arreglo de viento, puedan cantarlo los integrantes del grupo, o el teclista, meter algún motivo del arreglo con los teclados.

3.- Debemos ser realistas y conscientes de nuestras capacidades. Hay veces, que en el estudio hemos tardado 15 tomas en hacer el solo perfecto. En el directo solo vamos a tener una oportunidad de tocarlo. Lo mismo ocurre con el resto de instrumentos. Hemos de ser conscientes de lo que podemos hacer y lo que no podemos hacer. Es preferible hacer sencillo algo, que abigarrar una parte, y que salga mal.

4.- Repetir Repetir y Repetir. Esta es la clave. Tanto con la banda, como individualmente. El estar integrado y saber como tocan los tuyos, hace que sonéis mejor. Tambien, el ensayar individualmente, hace que los ensayos sean mas rápìdos, las cosas suenen mejor, y a la larga, ésto hace que uno disfrute más.

5.- Dejar las improvisaciones ensayadas. Esto suena a falso, pero hay que medirlo todo. Tener claro qué vamos a hacer, o por donde vamos a ir en ese momento que hemos dejado un poco a la improvisación, a todos nos gusta dejarnos llevar por la música, pero recordad que vuestros fans se merecen una improvisación de calidad, y a medida que se progresa musicalmente se podrá dar más rienda suelta a la improvisación.

Como conclusión lo que os quiero hacer llegar es la idea de que no debemos defraudar a la gente que nos sigue y nos viene a escuchar, y para ello no se trata de hacer las cosas simples y planas, fácilmente reproducibles para vosotros y el resto de la humanidad, no… no se trata de eso. Si no, en primer lugar, de confiar en la persona que os va a grabar y producir, un buen productor debe guiaros a la hora de grabar los temas, enriquecerlos y crear obras genuinas y con “punch” pero manteniendo la calma, sabiendo cómo hacerlo, de forma escalada y de alguna forma reproducible por vosotros arriba de un escenario. En segundo lugar el director musical del grupo (bien sea un integrante de él o alguien ajeno) debe ser capaz de adecuarlo al directo, con el consejo y colaboración del productor pueden encontrar soluciones y arreglos que hagan sacar el máximo partido a vuestros temas.

A por ello y a triunfar!