A veces, quedarnos en nuestro instrumento de siempre nos lleva por caminos ya conocidos.
Pero cuando nos atrevemos a tocar algo distinto, aparecen los happy errors: esos accidentes hermosos que abren nuevas puertas creativas.
En mi estudio creemos en lo orgánico, lo real y lo inesperado.
Cada instrumento es una oportunidad para descubrir música nueva.