Hoy os comparto un pequeño pensamiento:
No hace mucho tiempo, en cada casa solía haber un equipo de #Hifi. Este llegaba como un regalo de boda, o como una costosa inversión que hacían las familias con el objetivo de escuchar música en el hogar.
Estas cadenas de audio solían ser de gran calidad. Y la fidelidad era muy similar (salvando las distancias) a lo que se grababa en el estudio de grabación.
También existía el hábito de comprar CDs. cintas, o discos, para su consumo.
La aparición de la música en Streaming ha dinamitado este tipo de costumbres. Siguen existiendo audiófilos que siguen invirtiendo dinero en sus equipos y en música, pero han pasado a ser una minoría.
Han cambiado los hábitos en el consumo de música. Por desgracia, un gran número de los actuales equipos de reproducción de audio son de muy baja calidad: altavoces bluetooth chinos, altavoces de móvil, altavoces de ordenador, etc.
La persona que escucha música, genera una serie de sensaciones, que van relacionadas con la canción, con el entorno en el que se escucha música, con el equipo que la reproduce.
Esas sensaciones han evolucionado y no tienen nada que ver con las que sentíamos escuchando los equipos de Hifi que comentábamos al inicio.
No creo que hayamos ido a peor. Van apareciendo nuevos formatos y se va evolucionando en la forma de escuchar música.
Hace poco me regalaron unos equipos InEar de Sony, con cancelación de ruido y tuve una sensación muy especial: Ir andando por la calle llenísima de gente y coches, y no escuchar nada más que mi música a un volumen bastante bajo. Con estos equipos se consigue una abstracción del ruido ambiente que asusta.
Creo que el músico ha de ser muy consciente y entender muy bien los nuevos hábitos de escucha. Y se debe producir música pensando en cómo se va a escuchar. Por supuesto, nunca hay que descuidar a los que aún tenemos equipo de Hifi.
Como conclusión, siempre nos quedará el coche.